Monica está caliente y con ganas de jugar

El extraño caso de la familia Olivares (2)


Esa misma noche:

Nadia dormía placidamente en su habitación. Justo en ese momento, estaba recostada en la cama con su bikini rojo puesto. Y es que la niña había pasado toda la tarde en la piscina nadando; después de nadar, y debido a la combinación del calor y la fatiga del viaje, sintió mucho sueño por lo que se había ido a dormir más temprano que de costumbre.

Nadia era una hermosa jovencita de 20 años. Su cuerpo casi era una replica del de su madre. Era tan sexy y excitante que con certeza les aseguro que muchas estrellas porno hubieran dado lo que fuera por un cuerpo como el suyo. Sus senos eran ligeramente más pequeños que los de su madre pero aún así eran grandes y firmes con una forma más que perfecta para excitar a cualquier hombre.

Nadia tenía una cara angelical que para ese momento su pelo rubio como el de su madre le cubría ligeramente mientras dormía placidamente. Pero de pronto algo la despertó. Una presencia extraña en su habitación la saco bruscamente de sus sueños. Abrió los ojos, se quitó el cabello de la cara y aún adormilada miro a su alrededor. En eso, vio a su padre de pie muy cerca de su cama. Nadia se sintió aliviada al ver que era su padre, cerró sus ojos de nuevo y dando un leve bostezo estiró todo su sensual cuerpo mientras se acomodaba una vez más para dormir.

-Hola papi.- dijo con una voz adormilada tratando de saber que se le ofrecía a su padre.

No obtuvo respuesta alguna. Ligeramente abrió sus ojos para asegurarse que era su padre el que estaba allí y no un truco de su mente adormilada. Pero no era ningún truco. Papá se encontraba de pie muy cerca de ella sin moverse.

Como Nadia tenía mucho sueño, no tuvo tiempo para sorprenderse por el comportamiento extraño que para ese entonces asumía su padre. Cerró los ojos de nuevo y dijo:

-Se te ofrece algo papi?

Silencio fue su única respuesta. De pronto, sintió como una mano tocaba su tobillo. Al principio lo ignoró pensando que su padre la había tocado por accidente o tal vez quería despertarla completamente pero la naturaleza del toqueteo cambió en segundos drásticamente. La mano comenzó a tocarla de una manera lenta y sensual, como si estuviera deleitándose con su suave piel centímetro a centímetro.

Su padre nunca antes la había tocado de esa forma!

Nadia de inmediato abrió sus ojos, y el escándalo inundó su mente de inmediato pues lo que vio no era para menos. Su padre se encontraba completamente desnudo! Cómo es que se había quitado la ropa tan rápido? Y donde demonios estaba la ropa que se acababa de quitar? Para empezar, como es que había logrado entrar en la habitación si ahora que estaba despierta recordaba que le había puesto llave a la puerta!

De inmediato miles de preguntas comenzaron a sacudirle la cabeza pero en ese momento había algo de lo que se preocuparía con mayor razón. Sus ojos escanearon el cuerpo de su padre de arriba abajo pero se detuvieron especialmente en una parte.

Roberto Olivares tenía 44 años de edad pero siempre se había conservado en forma pues a parte de ser un exitoso doctor, tenía el cuerpo de un campeón físico culturista. Pero sus impresionantes músculos no serían lo que impresionaría a Nadia pues justo entre sus piernas se encontraba el pene más ancho y cabezón que Nadia había visto en toda su vida. Y para ese entonces se encontraba completamente erecta y lista para la acción.

Nadia sintió una enorme ola de excitación golpeando en todo su cuerpo. Era una excitación tan poderosa que parecía ser sobrenatural. Y es que aunque lo normal sería que una jovencita como Nadia se excitara al ver un pene tan ancho como el ancho de su brazo no era normal que se excitara a esos niveles. Y en especial cuando ese pene se trataba del de su padre!

Nadia sabía que ese tipo de deseo y excitación que estaba sintiendo estaba mal, que eran pensamientos perversos y enfermos pero por alguna extraña razón había perdido el control de su cuerpo. Y así se lo dejaron saber sus pezones que en segundos se pusieron duros y se hicieron visibles a través de la tela de su bikini. Su concha no se quedaría atrás y por más que la chica quiso no pudo evitar sentir como la concha se le inundaba de jugos.

-Oh por dios!- murmuró la chica al sentir su concha totalmente empapada.

Pero sus ojos nunca se despegaron ni un solo segundo de la verga de papá.

Nadia miraba la verga de su padre, con la misma atención de como si se tratara de una niña mirando una riquísima paleta.

-Que esta pasando papi?- preguntó temerosa, tratando de ocultar sus sentimientos.

El doctor Olivares se sentó a la orilla de su cama. Aún permanecía en silencio y su cara no reflejaba ningún gesto.

Para ese momento, de su pene ya comenzaba a fluir líquido pre seminal y Nadia lo miraba con cierta fascinación. Sentía ganas de probarlo, pero sabía que estaba prohibido para ella; después de todo era su padre y las nenas no deben beber el semen de papá o si?

El hombre tomó a su hija de los hombros y gentilmente la fue sentando en la cama. Sus brazos la rodearon y Nadia recordó todas aquellas veces en las que su padre la solía cargar cuando era una niña pequeña. Pero justo ahora, lo único que podía sentir Nadia eran aquellos brazos fuertes y poderosos de su padre.

En un descuido, la verga de su papá rozó ligeramente su estómago y Nadia pudo sentir lo dura y caliente que la tenía.

En ese momento, Nadia no pudo más; se lamió los labios como una gatita dispuesta a saborear su mayor deleite y su papá sin perder el tiempo comenzó a intentar quitarle el bikini.

-Papi… no…

Antes de que pudiera articular más palabras, su parte de arriba se había ido ya al suelo. Papá volvió a abrazarla y esta ocasión sus melones desnudos se presionaron contra el musculoso pecho de su padre y ella gemía descontrolada:

-Hmmm papi… no…

Su padre le hizo recostarse una vez más y Nadia inmediatamente poso sus manos en sus tetas tratando de cubrirlas aunque esto resultaría en vano pues la chica no tenía las tetas tan pequeñas como para lograr cubrírselas con las manos.

Su padre aprovechó que se encontraba indefensa con las manos sobre las tetas e intentó quitarle la parte baja del bikini.

Fue entonces que Nadia reaccionó y tratando de evitar lo que parecía inevitable cerró sus piernas lo más fuerte que pudo imposibilitando la bajada de su parte baja del bikini y dijo:

-No papi… esto esta mal… detente… por favor detente!

Su padre le respondió rompiendo con una mano la fina tanga estilo bikini en un solo movimiento. Nadia se asombró de la muestra de poder que su padre le acababa de dar y a pesar de que sintió miedo también se excitó un poco con la actitud de su padre.

De inmediato los dedos del Doctor Olivares comenzaron a explorar la concha de su hija que solía llevar rasuradita. Justo como al doctor siempre le había atraído la concha de la mujer.

-Papi no… detente…- le dijo a su padre intentando esconder aquel tonito que la delataba haciéndole saber a su padre que en verdad lo estaba disfrutando.

Con sus dos manos intentó separar la mano de su padre que jugaba con su vagina pero su padre era demasiado fuerte y el intento fue un fracaso.

Mientras su hija peleaba contra su mano, el doctor, metía y sacaba fácilmente sus dedos de la rica conchita de su hija que para ese entonces ya comenzaba a gemir como gatita en celo:

-Hmm Ohhh… papi… no… hmmm… esto esta mal papi… Hmm

Nadia seguía peleando contra la mano de su padre pero no era lo suficientemente fuerte como para dar batalla. O tal vez en realidad no quería detenerlo?

Su padre no tuvo ninguna dificultad para meter un segundo dedo en la concha de Nadia pues estaba tan lubricada que fácilmente le hubiera cabido un pepino en ese momento.

Con su mano libre, el doctor comenzó a masajear una de las preciosas tetas de su hija.

La chica se sintió en el cielo en ese momento:

-Ohhhhhhh…. Papi!! …Hmmm

Con los dedos comenzó a penetrarla una y otra vez.

Para ese momento Nadia simplemente cerraba los ojos e intentaba disfrutar al máximo sin importarle ya nada.

Conforme fue incrementando la velocidad y fuerza en la metida de sus dedos, Nadia se sintió desvanecer y terminó derritiéndose en un rico orgasmo provocado por los dedos de su padre.

-Ohhhh papiii me vengoooo!!! Hmm

Su cuerpo se convulsionó sobre la cama y le tomó muchos segundos calmarse. Finalmente, después de un largo rato de estarse convulsionando sobre la cama riquísimamente, Nadia permaneció sobre la cama con las piernas abiertas, los ojos cerrados y una enorme sonrisa de satisfacción en su rostro. Y no era para menos pues acababa de tener uno de los más intensos orgasmos de su vida.

De pronto, sintió como algo caliente y duro tocaba sus labios. Abrió los ojos y miró asombrada como la dura cabeza de su padre intentaba entrar en su boquita. Al parecer papi quería que le chuparan su dura carne y la obligada a hacerlo sería nada más ni nada menos que su nena consentida.

Nadia no aguantó más y comenzó a pasarle la lengua a la gran verga de su padre saboreando su sabor. Después llenó de besitos su punta y dijo:

-Quieres que te la chupe papi?

Su padre lentamente asintió con la cabeza. Era la primera vez que Nadia veía una señal de vida en su padre.

Sin decir nada más, Nadia se metió lo más que pudo de la verga de papá en su boca y disfrutando del momento comenzó a mamar aquel duro pedazo de carne tibia. Sin embargo, la posición en la que se encontraba no le favorecía mucho para darle una mamada a su padre como ella quería así que:

-Siéntate en la silla papi…- le dijo señalando una silla de su cuarto.

Su padre obediente hizo lo que le pedía y se sentó en la silla.

Tan pronto como se sentó, Nadia se colocó sobre sus rodillas frente a su padre y tomando con ambas manitas la verga de su padre volvió a darle una mamada de encanto.

-Te voy a sacar toda la leche papi… Hmmm…- Le decía mientras mamaba y lo masturbaba con sus manitas.

Su cabeza subía y bajaba lo más que podía.

No pasaría mucho tiempo para que el doctor soltara toda su leche en la boca de su hija…

-Hmm que rica esta papi…

La chica gustosa tragaba tanta leche como su padre soltaba. El primer chorro de leche fue a parar hasta la garganta de Nadia, luego lo siguió un segundo, un tercero… sus descargas parecían ser interminables. Por más que intentó tragar todo, Nadia tuvo que parar y separarse de aquella verga que lanzaba interminables chorros de leche. Lo últimos fueron a parar a su cabello y sus tetas:

-hmm papi… te vienes como un desquiciado… mira nada más como me has dejado las tetas…- le dijo con un tonito de voz como si la niña de papi acabara de recibir un regalito de su papito querido.

Y bueno, en cierta forma lo acababa de recibir pero… faltaba el mejor.

El doctor la tomó de las caderas y la elevó por encima hasta que su vagina se encontró en la punta de su verga que estaba lista para el combate de nuevo.

-Papi!!…- dijo Nadia asombrada de la rapidez con la que la verga de su padre se había vuelto a parar si es que en algún momento había disminuido su excitación…

En ese momento su padre comenzó a bajarla enterrándole la verga.

La cabeza gigante de su verga parecía partir en dos a la concha de su hija pero seguía avanzando sin ninguna dificultad hasta que la niña quedó sentada sobre la verga de su padre completamente.

La lenta penetración combinada con lo ancho de la verga de su padre hicieron que Nadia se orgasmeara de una sola vez.

-Ohhhh papi!!! Me vengo!!! Ahhhhhh Hmmmm

Su padre, como todo hombre experto, le dio unos minutos a su hija para que disfrutara al máximo de su orgasmo. Después, cuando sintió que su pequeña se había calmado un poco, la tomó del rico trasero y comenzó a subirla y bajarla sobre su verga.

-AAaaahhhhhh…. Papi! Hmmm!! Sssiiii!! Asiiii Hmmm… que fuerte estas papito! Hmmm asiii Hmmm te amo papi… te amo!!… cógeme como lo haces con mi mami… Hmmm

Los poderosos brazos del doctor no tenían ningún problema para levantar el cuerpo de su hija.

Nadia por su parte poso sus manos sobre los duros hombros de su padre y se dedicó simplemente a disfrutar de la montada de verga que su papi le estaba haciendo dar.

Su padre, bajo su cabeza y de inmediato, sin dejar de subir y bajar a Nadia, comenzó a chuparle las tetas deliciosamente.

-Aaahh papi… tienes un pene riquísimo! Hmm…. Te amo tanto… Hmm… amo tanto a tu pene papito!! Aaahhhh… quiero que te venga adentro… hmm quiero que te vengas en mí papito!!

El doctor aceleró sus movidas y pronto los dos se envolvieron en un rico orgasmo sumamente placentero.

-Aaahhhhh papito!!! Siiiiii!!! Hmmm

Nadia sintió como la cabeza de la verga de su padre se hinchaba aún más en su interior y comenzaba a lanzar grandes chorros de leche. Fue entonces que sintió otro orgasmo y luego otro y otro…

-Aahhhhh siiii diossss… te amo papi… Hmm te amoooo!!!!

La eyaculación terminaba y el pene comenzaba a ponerse flácido en el interior de Nadia cuando su padre la cargo y la colocó sobre la cama mientras Nadia con los ojos cerrados agradecía al cielo los hermosos orgasmos que había experimentado.

-Fue delicioso papi… nunca antes me habían cogido así! Espero que lo volvamos a hacer pronto… al diablo con mamá papi… ese pene es mío de hoy en adelante…- Cuando Nadia abrió los ojos su padre se había ido.- Papi? Papá? En donde estas?- le preguntó pensando que su padre se había escondido para jugarle una broma.

No hubo respuesta alguna.

Su cuarto era pequeño y no había lugar para que un hombre de las magnitudes de su padre se escondiera sin ser visto.

Tal vez en el baño…- pensó Nadia y poniéndose de pie fue a buscar a su padre al baño pero nada… no había nadie.

En donde estaba su padre? Acaso había sido solamente una fantasía? No había forma, el semen que aún chorreaba de su vagina le decía que era real!

Nadia en medio de una enorme confusión se metió a la regadera para limpiares ya que estaba empapada de semen por todas partes.

Durante la cena al día siguiente:

Alrededor de las 7 de la tarde, la familia Olivares se sentó a cenar en familia.

Habían ocurrido acontecimientos muy extraños; las dos mujeres de la familia se habían comportado perversamente horas atrás.

Romina seguía pretendiendo que nada malo había pasado pero entre más pretendía más su esposo se daba cuenta de que algo andaba mal. Se la pasaba observando a su hijo Jesús de una manera muy extraña.

El doctor Olivares no lograba comprender a que se debía aquellas miradas que su mujer le echaba a su hijo pero ciertamente estaba seguro de que nunca antes la había visto mirarlo de esa forma.

Jesús por su parte, también se percató de cómo lo miraba su mamá pues siempre que se veían a los ojos ella siempre lo esquivaba o lo evitaba.

Que demonios le sucede a mamá? -Pensaba en silencio Jesús.- Acaso hice algo malo? Tal vez tenga que ver con lo de la cocina…

Pero no era solamente el comportamiento de Romina el que era extraño; también Nadia comenzaba a actuar extraño. El doctor Olivares comenzó a notar que su hija le miraba chistosamente.

Jaja mi hija me mira muy chistoso, incluso pareciera que me esta coqueteando- decía sin saber que en realidad era eso lo que su hija pretendía.

De hecho, siempre que estaban cerca, Nadia aprovechaba para acariciarle los brazos a su padre o incluso muy de vez en cuando las piernas; lo cual era ya un atrevimiento mayor tratándose de la hija!

El doctor Olivares siempre intentó convencerse de que se trataba de toqueteos cariñosos sin ninguna mala intención pero por más que intentaba convencerse nunca lo lograba. Y aunque no estaba seguro de las intenciones de su hija; podía asegurar que había pillado a su hija viéndole el paquete en una ocasión mientras pasaba a lado de ella.

Después de cenar, los chicos se encargaron de recoger la mesa y lavar los trastes; fue en ese momento que Roberto aprovechó para hablar con su esposa en la habitación:

-Cariño tenemos que hablar.

-De que amor? Yo estoy bien, ya te dije que no te preocupes… te estas preocupando de más amor. Vinimos a relajarnos no ha preocuparnos, disfrutemos de este fin de semana pues no son tan seguidos los fines de semana en los que tenemos la chance de relajarnos o si?

-Tienes razón cariño. Que te parece si nos metemos a la piscina?

-no tengo muchas ganas amor…

-Y que tal el sauna?

-Eso suena mejor…

El doctor Olivares, dentro de los muchos atractivos que tenía su casa de campo, tenía un sauna por lo que su mujer y él fueron a relajarse como solían hacerlo en los viejos tiempos.

El doctor se sentó sobre un banco mientras su mujer se recostaba en el mismo pero poniendo su cabeza sobre las rodillas del doctor.

Estaban platicando cuando de pronto llegó Jesús completamente desnudo pero con una toalla alrededor de su cintura:

-Les puedo hacer compañía?

-Por supuesto hijo…- le dijo inmediatamente su padre.

De inmediato Romina se sentó al ver a su hijo y se aseguró de que su toalla estuviera bien sujeta en su cuerpo.

Por las razones que ya sabemos, Romina se sintió muy incomoda con la presencia de su hijo pero trato de no reflejar su incomodidad para no causar un desorden.

-Donde esta tu hermana?- Preguntó el doctor a su hijo.

-Se quedó en la piscina.

Los dos hombres pronto se envolvieron en una larga plática de la escuela, del trabajo, de los deportes, etc.

Al principio, Romina permanecía callada pero atenta a todo lo que decían, ya después, Romina se dedicó a prestarle atención pero a la parte superior del cuerpo desnudo de su hijo. Y es que su cuerpo era exactamente como el que había visto en la cocina. Claro que la examinación no era total aún pues había algo debajo de la toalla que le causaba gran curiosidad.

De que tamaño tendrá el pene mi hijo?- Se preguntaba curiosa de saber si era el mismo tamaño con el que se había topado en la cocina.

En eso, Romina comenzó a sentir una gran excitación y pensó que lo mejor sería que se fuera si no quería terminar como en la cocina; con la verga de su hijo bien adentro.

-Lo siento chicos, yo ya he tenido suficiente por el día de hoy. Los dejo para que platiquen un rato.

Se despidió de ambos y se fue lamiéndose los labios al ver por última vez el pecho bien formado de su hijo.

Romina de inmediato se fue a su habitación casi corriendo y dispuesta a quitarse toda la excitación que traía abrió la regadera y puso el agua lo más fría que pudo. Después de un solo golpe se metió al agua mientras tratando de soportar la temperatura baja pensaba:

-Como es posible que este pensando esto? No puede ser! Como puedo estar deseando que mi hijo me folle!

Mientras tanto en el sauna:

Después de que Romina se fue, Jesús y su papá conversaron por otros 20 minutos para después terminar solo el doctor Olivares ya que su hijo debía ver un partido de fútbol en la televisión.

Al estar solo, el doctor Olivares se quitó la toalla quedándose desnudo y se estiró lo más que pudo.

El calor era sofocante y el sudor corría por todo su cuerpo pero se sentía muy bien. Fue entonces que sintió como su pene reaccionaba inmediatamente poniéndose de pie.

-Que demonios?- pensó extrañado de que su pene se pusiera así de duro sin haber estado ni si quiera pensando en algo sexual.

El doctor cerró sus ojos y trató de relajarse pero no sirvió. Trato pensar en algo asqueroso pero sus intentos fueron en vano; su pene seguía duro como una roca.

-Supongo que es porque no le he dado el cuidado debido…-pensó y se comenzó a masturbar casi en seguida pensando en su mujer.

Pero su placer no dudaría ni si quiera un minuto pues antes de que el doctor abriera los ojos, con una clase de sexto sentido, supo que no estaba solo. Y ciertamente no lo estaba pues junto a él se encontraban de pie su esposa y su hija. Ambas completamente desnudas y mirando su cara de deseo.

-Dios! Lo siento mucho!… Romina discúlpame por favor, creo que puedo explicarte todo… -gritó mientras buscaba por todas partes su toalla y tapaba su erección con ambas manos.- Creí que la puerta estaba cerrada, en verdad lo lamento mucho.

En eso estaba el doctor cuando de pronto, sin quererlo, su mente comenzó a captar lo que estaba presenciando. Las dos mujeres eran divinas! Ambas, madre e hija, eran casi idénticas; rubias, de ojos azules y con cuerpos de campeonato!

Aunado a todo esto, el doctor casi juraba que podía oler aquel aroma exquisito de sus jugos vaginales!

Los enormes senos de ambas estaban firmes y parecían invitarlo a que disfrutara de ellos.

-Que están haciendo aquí? Nadia, ponte algo de vestir por el amor de dios que soy tu padre pero también soy un hombre!

No hubo respuesta alguna. Las dos mujeres solo miraban su pene como deseosas de saborear un delicioso dulce.

Romina fue la primera en moverse, se sentó junto a su esposo, lo tomó de la cabeza y le dio un profundo beso.

El doctor estaba muy sorprendido de todo como para haberse resistido. Sus lenguas pronto comenzaron a juguetear mientras el doctor se sentía en el cielo.

Después de unos segundos de estarse besando, pero sin dejar de besarse, las manos del doctor se posaron en el cuerpo de su mujer y comenzaron a acariciarla por todas partes.

No fue hasta que el doctor sintió como le chupaban el pene deliciosamente que soltó a su mujer y mirando hacia abajo se percató de la presencia de su hija de rodillas frente a él comiéndole la verga riquísimo.

Su primer instinto fue detenerla pero su hija la chupaba tan bien que hubiera sido mayor pecado detenerla…

Nadia era simplemente encantadora!

-Aahhhh si bebita linda! Chupas el pene como una pequeña angelita… que delicia! Hmm sigue chupándole la verga a papi amor… hmm

El doctor, perdido en un mundo de perversión desconocido, le dijo a su esposa:

-Ve y ayuda a tu hija amor…

Romina le sonrió y se arrodilló junto a su hija.

La joven, al ver a su madre, dejo de chupar la verga de su padre y dejo que mamá también lo hiciera mientras ella se iba directo a comerle las bolas a su papá.

El doctor no pudo más y echando su cabeza hacia atrás, mientras era su hija quien le chupaba la verga, soltó toda su leche moviéndose desesperado sobre la silla.

-Aaaahhhhhhhh!!!!! Asssiiiii… cómanse toda mi leche hermosas!! Hmmm

Dos grandes chorros fueron a parar hasta la garganta de Nadia quien al sentirlos se separó y dejo que su mamá probara el sabor de aquella verga también. Después, cuando ya no soltó más, Nadia se prendió de la verga de su padre y comenzó a mamársela deliciosamente hasta que esta estuvo de nuevo parada.

Luego las dos mujeres se pusieron de pie y forzando al doctor a recostarse en la banca, Nadia se subió encima de él posicionando la verga de su padre en la entrada de su cuevita dispuesta a cabalgarlo.

-estas segura de esto hija?- Preguntaba el doctor al tiempo en que su hija ya se clavaba toda la verga bien dentro- Aaahhhhhhh!!

Nadia montó a su padre a una velocidad asombrosa. La intensidad de la follada hizo que la banca casi se rompiera pero a ninguno de los dos les importó.

El doctor Olivares posó una de sus manos sobre el perfecto trasero de su hija y la otra la llevo hasta la teta izquierda de la misma para acelerar la cogida y disfrutar de aquel exquisito melón.

Romina simplemente se sentó a un lado de ellos y los observó.

Rato después, Romina se acercó y, mientras Nadia no paraba de montar a su padre, la besó en los labios estilo francés. Fue entonces que el doctor no pudo más y explotó en un rico orgasmo que debió llenarle toda la concha de leche a su hija.

-AAAAAAAHHHHHH HMMMMM

Roberto se movió unas cuantas veces más con su hija y después terminó exhausto con los ojos bien cerrados y con la banca semi destrozada. Después de unos segundos al sentir que Nadia se bajaba de su verga, abrió los ojos y no vio a nadie…

Espantado se puso de pie y busco por todas partes pero nada. Fue a revisar la puerta y estaba cerrada incluso con llave… como demonios había sucedido?

Después de un momento de estar pensando seriamente las cosas llegó a la conclusión de que todo había sido un sueño húmedo pero como se explicaba la banca casi destrozada?

-Debió haber estado en malas condiciones desde un inicio y se rompió mientras dormía…- pensaba el doctor.

Después de todo, siendo un hombre de ciencia, era la única explicación que el debía aceptar para todo eso.

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Categoria: Incesto. 1,881 lecturas.
Publicado el 7-5-2009 por Achorro